{"id":922,"date":"2025-01-13T19:31:02","date_gmt":"2025-01-13T18:31:02","guid":{"rendered":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/?p=922"},"modified":"2025-01-17T23:13:31","modified_gmt":"2025-01-17T22:13:31","slug":"alea-iacta-est","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/alea-iacta-est\/","title":{"rendered":"Alea iacta est"},"content":{"rendered":"\n<p>La suerte marcaba su destino. Al observarle parec\u00eda envolverle una aura de luz y una extra\u00f1a confianza que irradiaba seguridad all\u00e1 donde iba o fuera lo que hiciera. Nadie explicaba su poderosa fuerza magn\u00e9tica y su enorme poder para atraer la suerte y el buen hacer, pero quiz\u00e1s es lo que tiene comportarse como si estuvieras por encima del bien y del mal, y no es m\u00e1s que esa sensaci\u00f3n que invade a quien observa ese comportamiento de una forma servil, en parte porque la ausencia de dudas que observamos en los dem\u00e1s la percibimos como total seguridad, y sin embargo puede no ser as\u00ed, tan solo \u00edmpetu y empuje. Aun as\u00ed, eso parece que a veces se convierte en un salvoconducto para el \u00e9xito, y parece estar en cierto modo ligado a la suerte, a la fortuna, si bien no es tal bendici\u00f3n sino la reacci\u00f3n de los dem\u00e1s ante tu osad\u00eda y empuje en determinadas situaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>La suerte nunca est\u00e1 del lado de los que trabajan, porque ellos saben que su suerte vendr\u00e1 determinada por su tes\u00f3n, y por su incansable trabajo concienzudo y sesudo. La suerte, que muchos bautizan como tal, casi nunca es fortuna, sino m\u00e1s bien el resultado de un trabajo arduo y bien hecho, madurado al calor de horas incontables, de d\u00edas y de noches eternas donde la suerte se fue fraguando para tomar forma frente a nosotros en un d\u00eda de luz y de brillo, donde los hilos conductores del deseo y de la forja nos conduc\u00edan irremediablemente hasta la mism\u00edsima suerte, esa que parece aleatoria a todos aquellos que no han trabajado ni laborado suficiente para ver sus frutos, pero que resplandece y engrandece el alma a todos aquellos que incansablemente creen en esa luz lejana que les ilumina el camino hacia su suerte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abThe dice were loaded\u00bb, s\u00ed, reza la frase en ingl\u00e9s, para decirnos que los dados estaban trucados, o m\u00e1s bien, que la suerte no era tanta suerte, sino que alguien hab\u00eda manipulado los dados. O \u00abalea iacta est\u00bb, que significa \u00ablos dados est\u00e1n echados\u00bb, que dec\u00eda el gran Julio C\u00e9sar, cuando decidi\u00f3 cruzar el r\u00edo Rubic\u00f3n en su rebeli\u00f3n contra el Senado y su conjura contra Pompeyo y los optimates en se\u00f1al de guerra civil. \u00bfQu\u00e9 quer\u00eda decir Julio C\u00e9sar? Pues sencillamente, que hab\u00eda que arriesgar, y era momento de hacerlo, tirando simb\u00f3licamente esos dados imaginarios. As\u00ed que, podr\u00edamos decir que la suerte siempre es un terreno ef\u00edmero e indeterminado que marca nuestro destino, y donde la diosa Fortuna, esa diosa romana de la suerte nos gu\u00eda hacia el lado m\u00e1s amable de los acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 hay de la suerte de verdad? Aquella que verdaderamente es un acto probabil\u00edstico del destino, que nos da o nos quita lo que apostamos. Porque detr\u00e1s de la suerte siempre hay una apuesta, un destino, una vida que espera un desenlace divino del universo para que nos d\u00e9 aquello que los malditos dados esconden en sus n\u00fameros. Hay personas que se juegan su destino, e incluso el de los dem\u00e1s a una carta, a unos dados caprichosos y a veces mentirosos, que sacrifican el trabajo de a\u00f1os o la buenaventuranza de alguien a unos m\u00edseros dados en esa ruleta de la suerte que m\u00e1gicamente le otorgar\u00e1 o le arrebatar\u00e1 el futuro. Personas que se jugaron sus posesiones, sus territorios, su mujer, sus hijos, su destino ante los \u00e1vidos ojos del diablo, que les tentaba y les incitaba a perderlo todo, porque al final siempre se pierde todo. Aquellos que juegan una y otra vez terminan perdiendo, ya que siempre pierde el individuo y gana la codicia, esa codicia de redoblar la apuesta, de ganarlo todo, aunque ya hayas ganado suficiente. Hay que ser verdaderamente inteligente y equilibrado para ganarle a la codicia humana, al deseo de poseerlo todo, y quien sabe hacerlo es s\u00f3lo aquel que conoce y domina las leyes de la probabilidad, y que juega con las matem\u00e1ticas a su favor, sin codicias, sin revanchas, sin piques contra el destino.<\/p>\n\n\n\n<p>La diosa Fortuna, en su infinito dominio del azar, apura su copa de vino mientras observa la peque\u00f1ez y la mediocre codicia del ser humano, que se retuerce en su deseo de tenerlo todo, de anhelarlo todo, cuando la mayor\u00eda de las veces se dispone de casi todo lo que se tiene, y tan solo el trabajo y el esfuerzo son la garant\u00eda del \u00e9xito y del destino en forma de fortuna, y ella bien lo sabe y sonr\u00ede con una extra\u00f1a mueca que nos hace presagiar lo peor o lo mejor que nos queda por venir. Porque la suerte, esa que se llama \u00abbuena suerte\u00bb, es algo que aparece a veces sin avisar, un tren que para delante nuestra y que nos pita una sola vez para que montemos en su viaje sin retorno a nuestro nuevo destino. Pero una vez m\u00e1s, ese tren s\u00f3lo llega a nuestra estaci\u00f3n si nuestro trabajo, nuestro tes\u00f3n, nuestra tenacidad han hecho su parte, y han propiciado que el destino se acerque a vernos y a gui\u00f1arnos ese ojo compinchado con el azar. Podr\u00edamos poner muchas frases que nos hablan de lo mismo. \u00abAl saber le llaman suerte\u00bb, que se dice cuando alguien ejecuta algo con maestr\u00eda, algo que parece imposible, inveros\u00edmil, que desaf\u00eda lo convencional, pero que la sabidur\u00eda y la preparaci\u00f3n vencen como se vence a un ni\u00f1o peque\u00f1o que nos desaf\u00eda de forma juguetona. A mi me gusta siempre mencionar esa frase que habla de como a los genios siempre les pilla trabajando cuando descubren algo transgresor, y es que ese es el verdadero valor de la suerte, esa que nos trabajamos d\u00eda a d\u00eda, para conseguir llegar all\u00ed donde deseamos, y c\u00f3mo vamos sorteando los obst\u00e1culos y acerc\u00e1ndonos a nuestra meta, esa que tiene el cartel de la \u00abSUERTE\u00bb en grande.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces tambi\u00e9n se puede tener mala suerte. Sobre todo cuando encadenamos m\u00faltiples acontecimientos desgraciados y errados en su prop\u00f3sito. Pero a lo mejor tambi\u00e9n ah\u00ed nuestro trabajo tiene su influencia, ya que quiz\u00e1s llegamos hasta all\u00ed debido a las malas decisiones y a la falta de trabajo, ese trabajo que nos tendr\u00eda que haber guiado hacia el lado bueno de la suerte. Y en ese camino de infortunios se nos empieza a percibir como alguien a quien esquivar, a quien evitar, ya que esa mala suerte te acompa\u00f1a de forma impenitente, pero no es mala suerte sino mal hacer, desconocimiento, falta de trabajo, falta de entrega, todo aquello que nos ha llevado a arruinar nuestro destino so\u00f1ado. Tambi\u00e9n es cierto que se puede tener verdadera mala suerte, y encadenar desgracias sin un patr\u00f3n que pueda explicarlas, y ese es el llamado gafe, o eso que decimos de \u00abte ha mirado un tuerto\u00bb, ese infortunio terrible de quien toque lo que toque, lo arruina.<\/p>\n\n\n\n<p>Trabaja sin descanso, persigue tus metas y tu destino, y la suerte se abrir\u00e1 a tu paso como una fruta madura lista para comer. Tu destino se abrir\u00e1 ante tus ojos y tu suerte te sonreir\u00e1 como el sol sonr\u00ede a la ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>Quer\u00eda cerrar este ensayo, pero he recalado en algo que me parece muy interesante, y es ese inter\u00e9s tan poderoso, inconsciente e inusitado como es la posesi\u00f3n de la suerte. Ese inter\u00e9s exacerbado y loco por llevar objetos que nos permitan acaparar la suerte, pero de la buena. Y es que el ser humano es inasequible al desaliento en lo tocante a ese deseo irrefrenable por dotarse de infinitos amuletos de la suerte cuando vamos a abordar cualquier tarea, donde nuestro destino amenaza por desbancar ese enorme trabajo desplegado despu\u00e9s de jornadas incansables. Patas de conejo, herraduras, tr\u00e9boles de cuatro hojas, crucifijos, v\u00edrgenes, cristos, im\u00e1genes, atuendos, colores, rituales, &#8230; en fin, es inimaginable la cantidad de objetos que convertimos en amuletos de la fortuna, convencidos de su poder, porque quiz\u00e1 alguna vez de forma casual estuvieron en aquel \u00e9xito que nos acompa\u00f1\u00f3. Pero lejos de comprender que no pueden tener ning\u00fan valor en nuestra lucha contra el infortunio, decidimos situarlos en lo m\u00e1s alto de nuestra consideraci\u00f3n a la hora de abordar cualquier actividad cr\u00edtica donde el resultado de nuestro \u00e9xito no es tan manejable. Y sin embargo, persistimos y creemos en el destino, en una especie de mundo m\u00e1gico que nos pueda resolver el nuestro, sin recalar en que el \u00fanico es el que nos labramos d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La suerte, que muchos bautizan como tal, casi nunca es fortuna, sino m\u00e1s bien el resultado de un trabajo arduo y bien hecho, madurado al calor de horas incontables, de d\u00edas y de noches eternas donde la suerte se fue fraguando para tomar forma frente a nosotros en un d\u00eda de luz y de brillo &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":928,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"39","_seopress_titles_title":"Alea iacta est","_seopress_titles_desc":"La suerte, que muchos bautizan como tal, casi nunca es fortuna, sino m\u00e1s bien el resultado de un trabajo arduo y bien hecho, madurado al calor de horas incontables, de d\u00edas y de noches eternas donde la suerte se fue fraguando para tomar forma frente a nosotros en un d\u00eda de luz y de brillo ...","_seopress_robots_index":"","footnotes":""},"categories":[39],"tags":[251,250,253,248,246,247,252,249,245],"class_list":["post-922","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones","tag-alea-iacta-est","tag-alea-jacta-est","tag-azar","tag-buena-suerte","tag-fortuna","tag-infortunio","tag-la-suerte-esta-echada","tag-mala-suerte","tag-suerte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/922","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=922"}],"version-history":[{"count":21,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/922\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1034,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/922\/revisions\/1034"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/media\/928"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}