{"id":872,"date":"2024-11-07T23:01:09","date_gmt":"2024-11-07T21:01:09","guid":{"rendered":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/?p=872"},"modified":"2025-01-17T23:14:12","modified_gmt":"2025-01-17T22:14:12","slug":"el-desvan-de-los-olvidados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/el-desvan-de-los-olvidados\/","title":{"rendered":"El desv\u00e1n de los olvidados"},"content":{"rendered":"\n<p>En esta vida parece que todo est\u00e1 ligado al \u00e9xito o al fracaso, seg\u00fan unos par\u00e1metros que tiranizan nuestras acciones, y enmarcan y catalogan todo cuanto hacemos atendiendo a razones muy superficiales y banales en muchas ocasiones. Pero el mundo est\u00e1 lleno de inseguridades, de blancos y negros, medio grises, de rincones oscuros y abyectos, de personas y personalidades tiranas y mediocres con aspiraciones grandiosas, con vidas inmundas e inhumanas, que consumen y degradan la condici\u00f3n humana desde su origen, y otras muchas vidas normales y usuales, que rodean y conforman nuestra cotidianidad, y por supuesto un grupo de personas de luz que gu\u00edan los destinos de la felicidad y el buen hacer. Y en ese mundo de desheredados de la fortuna, de las suertes y bondades de la raz\u00f3n, de la riqueza y del buen juicio, surge un mundo embarrado de incomprensi\u00f3n, de pobreza, de insanidad, de degradaci\u00f3n, que corrompe la condici\u00f3n humana desde sus or\u00edgenes m\u00e1s puros y bellos, que son la fuerza y vitalidad de la juventud y la infancia. Da dolor y espanto ver los horrores e inmundicias de las desgracias derivadas de adultos incompletos, que terminan deformando a sus cong\u00e9neres, dados a luz de su propia sangre y condici\u00f3n. Resulta triste y especialmente molesto ver como algunas almas perdidas degradan a su propia prole, dej\u00e1ndoles cicatrices dif\u00edciles de sanar e imposibles de creer. Pero el ser humano a veces es as\u00ed de innoble y vil, que hasta con su propia gente, sus hijos, la estirpe que les suceder\u00e1, son capaces de infligirles un dolor in\u00fatil, absurdo y manifiestamente abyecto, dejando cicatrices invisibles y hasta visibles en el car\u00e1cter y la expresi\u00f3n de esos maravillosos peque\u00f1os j\u00f3venes que intentan sobrevivir a sus cong\u00e9neres.<\/p>\n\n\n\n<p>Observar todo eso en tercera persona a veces duele, y duele mucho, porque hace temblar y doblar el metal m\u00e1s duro y resistente, para hacerlo parecer un amasijo de hierros tontos e inservibles. Ellos quiz\u00e1, si hablaran, podr\u00edan decirnos tantas cosas, tantas lecciones de vida, que los adultos no sabr\u00edamos ni podr\u00edamos encajar con facilidad. Y sin embargo, cuando dispones de la oportunidad de descubrir esas historias tan temibles como maravillosas, que hacen m\u00e1s grandes a esas peque\u00f1as personitas, descubres cuan grandes y extraordinarios son esos seres que tratan de abrirse paso en esta vida tan loca y dura, y como con tanta soltura, imaginaci\u00f3n, ternura, solidaridad, amistad y empat\u00eda avanzan hacia su mundo, hacia la luz de sus vidas, aquella que les permitir\u00e1 ser aquello que ellos quieran y puedan ser. Sus acciones me motivan y me mueven con tanta fuerza que podr\u00eda derribar cualquier muro. Son inquebrantables, vivos, en\u00e9rgicos, tan llenos de vida y esperanza, que dan ganas de llev\u00e1rtelos contigo para que te den vida como si de una pila se tratara.<\/p>\n\n\n\n<p>La juventud es un divino tesoro, s\u00ed, y los adultos deber\u00edamos ser los grandes catalizadores de ella, porque nosotros tambi\u00e9n fuimos j\u00f3venes y muy vivos, y debemos ser y estar en esa plataforma de lanzamiento de esa fuerza sin control que mover\u00e1 el mundo y el futuro. Ellos sin nosotros no son nada, pero nosotros sin ellos tampoco. Es de vital importancia dar una preciosa vida a nuestros hijos porque ellos son nuestra proyecci\u00f3n en el tiempo, aquello que fuimos y seguiremos siendo a trav\u00e9s de ellos. Pero siento mucha debilidad por todos esos desheredados de la fortuna, por esos inv\u00e1lidos espirituales por causa ajena, por esa mala suerte del destino que se ceb\u00f3 en esos esp\u00edritus ind\u00f3mitos y transparentes, porque ellos dan lecciones de vida como pu\u00f1os, por su franqueza, por su honor, por su nobleza. Me causa tristeza ver el mal en algunas vidas peque\u00f1as, y ver como crecen esas malas artes y esos motivos tan odiosos por los que el ser humano es capaz de maltratar a otro ser humano, s\u00f3lo por el hecho de verle m\u00e1s d\u00e9bil e inseguro. A veces me pregunto si ese mal es intr\u00ednseco en algunos seres, o es que acaso creci\u00f3 como causa de un mal que otro adulto inflingi\u00f3 en esa peque\u00f1a persona, pero s\u00ed me resulta preocupante ver la maldad y el desorden causado en algunos j\u00f3venes, y ver como no cesa y como corrompe la naturaleza humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque es verdad que nunca dejar\u00e9 de creer en la fuerza de la verdad, del orden, de la bondad, de la amistad, &#8230; me inquieta ver ese desorden, ese desapego, esa innobleza campando a sus anchas, con una fuerza inusitada y demoledora. Pero d\u00eda a d\u00eda, me sorprenden y me llenan de alegr\u00eda todos aquellos que entre ese caos de gritos, golpes, desorden, disrupci\u00f3n, surgen en su luz y son inmunes a ese sindi\u00f3s, creando paz, orden y alegr\u00eda. Merecen todo mi respeto y mi admiraci\u00f3n y me dan fuerza para avanzar como un palad\u00edn de la verdad y de todo lo honorable.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy tuve una sensaci\u00f3n muy grande de injusticia, pero de esa injusticia divina que nadie sabe por qu\u00e9 se ceba en algunas personas, y mi coraz\u00f3n se ensombreci\u00f3 un poco de tristeza de pensar en tantas historias tan reales como emotivas y terribles que rodeaban la realidad de este maravilloso grupo de gente joven con la que tengo el placer de compartir momentos y vida. Ellos me ense\u00f1an a diario, el valor de la amistad, del cari\u00f1o, la frescura, la espontaneidad, y tantas otras grandes maravillas, y yo a cambio les doy confianza, les hablo de respeto, de valores fundamentales, de saber estar, del valor del compromiso, de la discreci\u00f3n, de la buena comunicaci\u00f3n, del valor de la comunidad y el sentimiento de grupo, y de tantos otros valores que les hagan ser grandes hombres y mujeres en la vida. Tenemos una simbiosis que nos cohesiona en lo emocional, a cambio y con la escusa de esos maravillosos n\u00fameros que nos unen, y que envuelven el universo de la ciencia y de la vida de una forma tan m\u00e1gica.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo espero que el presente y el futuro conspiren en una mejor forma de envolver la realidad y conviertan ese espacio de aprendizaje en un espacio de oportunidad y mejora, pero sobre todo de motivaci\u00f3n, porque esta es el verdadero motor de la vida, que convierte y transmuta lo burdo y lo cotidiano en oro puro y brillante como si de alquimia se tratara.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ser humano a veces es as\u00ed de innoble y vil, que hasta con su propia gente, sus hijos, la estirpe que les suceder\u00e1, son capaces de infligirles un dolor in\u00fatil, absurdo y manifiestamente abyecto, dejando cicatrices invisibles y hasta visibles en el car\u00e1cter y la expresi\u00f3n de esos maravillosos peque\u00f1os j\u00f3venes que intentan sobrevivir a sus cong\u00e9neres.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":881,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_titles_title":"El desv\u00e1n de los olvidados","_seopress_titles_desc":"El ser humano a veces es as\u00ed de innoble y vil, que hasta con su propia gente, sus hijos, la estirpe que les suceder\u00e1, son capaces de infligirles un dolor in\u00fatil, absurdo y manifiestamente abyecto, dejando cicatrices invisibles y hasta visibles en el car\u00e1cter y la expresi\u00f3n de esos maravillosos peque\u00f1os j\u00f3venes que intentan sobrevivir a sus cong\u00e9neres.","_seopress_robots_index":"","footnotes":""},"categories":[39],"tags":[237,235,238,236],"class_list":["post-872","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones","tag-desheredados","tag-desvan","tag-juventud","tag-olvidados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/872","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=872"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/872\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":898,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/872\/revisions\/898"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/media\/881"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=872"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=872"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=872"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}