{"id":294,"date":"2023-08-19T03:46:36","date_gmt":"2023-08-19T02:46:36","guid":{"rendered":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/?p=294"},"modified":"2025-01-17T23:38:39","modified_gmt":"2025-01-17T22:38:39","slug":"aprender-a-perder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/aprender-a-perder\/","title":{"rendered":"Aprender a perder"},"content":{"rendered":"\n<p>Perder algo es siempre doloroso, algo que nos deja un vac\u00edo, m\u00e1s o menos grande, pero al fin y al cabo un vac\u00edo. Algo que no conseguimos rellenar con nada, y donde tenemos que acostumbrarnos a seguir viendo aquello con ese vac\u00edo que deja esa pieza que hac\u00eda que todo tuviera una plenitud y una integridad total. Y sin embargo, tenemos que acostumbrarnos a seguir viendo en adelante aquello en un estado de imperfecci\u00f3n permanente. Hemos perdido y lo sabemos, y lo seguiremos sabiendo siempre, porque aquello nos lo recuerda constantemente y de forma impenitente. Ah\u00ed es donde comienza nuestro aprendizaje, ese camino permanente y diario de acostumbrarse a ver aquello en ese estado imperfecto e inacabado, porque la vida est\u00e1 llena de imperfecciones y de momentos y cosas inacabadas y maltrechas.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos hemos perdido algo alguna vez, quiz\u00e1s fue alg\u00fan recuerdo que alguien muy querido nos regal\u00f3, y que extraviamos de forma inaudita. Quiz\u00e1s fu\u00e9 alg\u00fan amor que tuvimos y que perdimos por el camino, porque no s\u00f3lo se pierden objetos, y lo que m\u00e1s nos duele en las p\u00e9rdidas reside en la parte sentimental y en todo aquello que represent\u00f3 algo simb\u00f3lico y transcendental en nuestras vidas. Cuando se habla de perder algo es porque lo que perdimos ten\u00eda gran relevancia para nosotros y de alguna forma nos influ\u00eda o hab\u00eda influido en nuestras vidas, de lo contrario ni siquiera nos importa perder algo que no llega a tener valor para nosotros. Y ese \u201cperder algo\u201d tiene un sentimiento siempre que le acompa\u00f1a, una buena valoraci\u00f3n de algo que cre\u00edamos importante, por el motivo que fuera, pod\u00eda ser por su car\u00e1cter \u00fanico, o bien por su belleza, o por su rareza, o por cuanto se complementaba con nuestra forma de entender la vida, o por su autenticidad y brillo. Y aqu\u00ed, como todos podemos imaginar, no s\u00f3lo hablamos de objetos inertes o cosas, sino que perder algo tambi\u00e9n puede ser \u201cperder a alguien\u201d. Y perder a alguien es algo que verdaderamente nos cambia en lo m\u00e1s profundo de nuestro coraz\u00f3n, porque sentimos que nos deja un hueco que no podemos ni queremos sustituir, un sitio que s\u00f3lo se reserva a ese alguien, que lo rellanaba de una forma tan especial.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre se habla de ganar \u2026 ganar, ganar y ganar, como si ganar fuera lo m\u00e1s importante, y nunca debemos olvidar que para ganar siempre hay que perder. Nunca se gana sin haber perdido, porque nunca se aprecia tanto una victoria sin haber sufrido una derrota o una p\u00e9rdida. Los mejores competidores saben perfectamente lo que es la derrota y cuanto duele en ese alma competitiva. Es ese ego maltrecho, esa soberbia venida a menos y aplastada por el rival, ese camino tortuoso por el sendero de la derrota, sendero que debemos transitar para volver a ganar. S\u00ed, es as\u00ed, ganar es literalmente el fruto de aprender a perder. Y ese aprendizaje a veces nos transforma, nos hace desprendernos de una parte de nosotros mismos, o nos hace crecer internamente hasta cotas que jam\u00e1s hubi\u00e9semos imaginado que llegar\u00edamos, pero que a trav\u00e9s de la p\u00e9rdida y la derrota nos elevan esa motivaci\u00f3n necesaria para volver a brillar y hacernos mejores.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo atleta, todo competidor de cualquier disciplina sabe perfectamente que para llegar arriba y ganar han tenido que perder, y no una vez sino varias o incluso muchas. Perder tiene una connotaci\u00f3n muy negativa, pero si sabemos manejar ese sentimiento negativo que nos produce, conseguiremos encontrar la motivaci\u00f3n y fuerzas necesarias para mejorar los puntos d\u00e9biles y fortalecer nuestras fortalezas, prepar\u00e1ndonos para una nueva batalla, que una vez m\u00e1s no sabremos si ganaremos. Porque ganar o perder depende de nosotros mismos, nuestras capacidades y dedicaci\u00f3n a obtener aquello que queremos. Por lo que, puede que volvamos a perder a pesar de habernos preparado duramente, pero aprender a perder nos har\u00e1 volver al camino de la disciplina, del entrenamiento, la formaci\u00f3n y todo cuanto necesitemos para llegar a ganar.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los grandes equipos de la historia o grandes organizaciones, pasaron por momentos dif\u00edciles, por momentos de duda, de estr\u00e9s emocional, donde perdieron, pero todos sin excepci\u00f3n aprendieron de las derrotas, y plantaron dura batalla despu\u00e9s de prepararse ante la derrota.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, y si lo que perdemos no es un partido o dinero, sino que lo que perdemos a alguien que era fundamental en nuestras vidas. Ah\u00ed siempre se sufre una verdadera metamorfosis personal y el tr\u00e1nsito por lugares que uno desconoc\u00eda de s\u00ed mismo. Son momentos donde una persona debe asumir la p\u00e9rdida, debe acostumbrarse a no poder volver a disponer de esa persona a quien amaba. Y eso no es nada f\u00e1cil, nada, y nos causa verdaderos encontronazos con la realidad, y nuestra mente crea caminos alternativos, trata de sanar buscando nuevas formas de entender esa p\u00e9rdida. La muerte de un ser querido en circunstancias no esperadas siempre da como resultado un varapalo emocional de grandes dimensiones. Perder a un padre en \u00e9poca temprana de la vida, o a un hijo en su juventud, suelen ser momentos de gran tensi\u00f3n emocional, donde debemos acostumbrarnos a que esa persona deje de ocupar ese lugar tan ilustre que ocupaba en nuestra vida. Aqu\u00ed aprender a perder se convierte en un verdadero desaf\u00edo emocional, que incluso muchas veces no puede realizarse en soledad, y debemos recurrir a otros que nos brinden apoyo emocional que nos permita ver la realidad con otros colores y otros matices, y encontrar esa puerta de salida a ese laberinto emocional del que no conseguimos salir. Pero tambi\u00e9n puede suceder que experimentemos p\u00e9rdidas en forma de desencuentros con aquellas personas que am\u00e1bamos. Esto es algo que tambi\u00e9n nos trastorna profundamente, porque si bien la muerte de un ser querido es algo que no permite una vuelta atr\u00e1s, sin embargo la p\u00e9rdida de un amor es algo que en nuestro interior no se percibe igual, y sobre todo de quien lo pierde, es decir, de aquel que es rechazado y por tanto es quien tiene sentimiento de p\u00e9rdida. Intentamos buscar excusas para prolongar nuestra relaci\u00f3n con esa persona, e incluso generamos mecanismos de autoenga\u00f1o para negar lo evidente, que sencillamente es que esa persona ya no nos quiere o no nos quiere igual o como nos deber\u00eda querer. Aqu\u00ed aprender a perder tambi\u00e9n se convierte en un verdadero arte de la emoci\u00f3n, donde debemos d\u00eda a d\u00eda, semana a semana, mes a mes, ir cambiando nuestras emociones y encontrando el camino para sustituir o ignorar esa p\u00e9rdida tan dolorosa. Y no es f\u00e1cil tampoco, porque el desamor puede ser tan doloroso como gratificante el amor, y el trabajo que exige desprogramarse de un gran amor es verdaderamente prodigioso.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca me ha gustado perder, como creo que a nadie le gusta, pero es parte de la vida, y aprender tambi\u00e9n es una parte fundamental de la vida, porque es un mecanismo de supervivencia b\u00e1sico para superar cualquier obst\u00e1culo de conocimiento y de autoconocimiento. As\u00ed que, juntar estos dos conceptos me parec\u00eda tan necesario como lo es para superar cualquier fase de nuestra vida. No debe darnos miedo perder, lo cual no significa que debamos acostumbrarnos sin plantarle cara a la batalla, al final perder y aprender a perder ser\u00e1 nuestro verdadero leif motiv en nuestras vidas, porque eso significar\u00e1 que habremos luchado y competido en este mundo tan maravilloso como dif\u00edcil.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Perder algo es siempre doloroso, algo que nos deja un vac\u00edo, m\u00e1s o menos grande, pero al fin y al cabo un vac\u00edo. Algo que no conseguimos rellenar con nada, y donde tenemos que acostumbrarnos a seguir viendo aquello con ese vac\u00edo que deja esa pieza que hac\u00eda que todo tuviera una plenitud y una integridad total. Y sin embargo, tenemos que acostumbrarnos a seguir viendo en adelante aquello en un estado de imperfecci\u00f3n permanente.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":296,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_titles_title":"Aprender a perder","_seopress_titles_desc":"Perder algo es siempre doloroso, algo que nos deja un vac\u00edo, m\u00e1s o menos grande, pero al fin y al cabo un vac\u00edo. Algo que no conseguimos rellenar con nada, y donde tenemos que acostumbrarnos a seguir viendo aquello con ese vac\u00edo que deja esa pieza que hac\u00eda que todo tuviera una plenitud y una integridad total. Y sin embargo, tenemos que acostumbrarnos a seguir viendo en adelante aquello en un estado de imperfecci\u00f3n permanente.","_seopress_robots_index":"","footnotes":""},"categories":[39],"tags":[190,62,125,63],"class_list":["post-294","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones","tag-ajedrez","tag-aprender","tag-aprender-a-perder","tag-perder"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":715,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294\/revisions\/715"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/media\/296"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/zynetyka.com\/esa-bella-incertidumbre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}